Klaviyo es una herramienta de email marketing para tiendas online. Guarda a la gente que te deja su email y le escribe por ti, sola, según lo que hace en tu tienda: se apunta, mira un producto, deja el carrito a medias o compra.
La diferencia con vender en persona
En una feria, la persona que pasa, mira y se va, se ha ido. No sabes quién era y no la vuelves a ver hasta que se cruce otra vez con tu parada.
En internet es distinto. Si esa persona te deja su email, le puedes volver a escribir. Y si mira un producto y se va, o se deja el carrito a medias, te enteras y le puedes escribir. Klaviyo es la pieza que hace eso: la persona que sigue en tu parada cuando tú te has ido.
Las dos cosas que hace
- Flows. Emails automáticos. Pasa algo y sale un email: se apunta y recibe la bienvenida, deja el carrito y recibe un recordatorio, compra y recibe las gracias. Los montas una vez y trabajan meses. Qué es un flow, con calma.
- Campañas. Lo que mandas tú a mano, el día que tú eliges, a toda tu lista: una novedad, una oferta, el Black Friday.
El orden es primero los flows y después las campañas. Los flows son lo que sigue trabajando cuando tú estás en otra cosa.
Por qué Klaviyo y no otra
Hay muchas herramientas de email. Yo uso Klaviyo porque se entiende con Shopify como ninguna: sabe qué ha mirado cada persona, qué se ha dejado en el carrito y qué ha comprado. Sin ese dato no puedes montar un carrito abandonado, que es de los flows que más dejan.
Para mí es de las pocas aplicaciones impepinables en una tienda.
Cuánto cuesta
Empiezas gratis, con un plan pensado para listas pequeñas. A partir de ahí pagas según los contactos que tengas suscritos, les escribas o no. Por eso te sale a cuenta limpiar la lista de vez en cuando y no ir guardando gente que ya no abre.
Los precios cambian y Klaviyo los publica en dólares: míralos en su web antes de hacer cuentas.
Cómo la pones en marcha, en cinco pasos
- Crear la cuenta y conectarla con Shopify. Klaviyo te pide la dirección interna de tu tienda, la que acaba en .myshopify.com, y Shopify te pide permiso para que vea tus pedidos, productos y clientes. Sin eso no funciona nada.
- Hacer que vea lo que pasa en tu web. Es el paso que más gente se salta. Hay una casilla para que Klaviyo registre quién añade al carrito, y no viene marcada. Después hay que comprobar que el interruptor de Klaviyo está encendido en el editor de tu tema. Sin esto, Klaviyo está ciego.
- Poner tu dominio de envío. Para que tus emails salgan firmados por ti y no con un remite compartido con miles de tiendas. Es copiar unos registros y pegarlos donde tienes el dominio. Copiar y pegar, nunca a mano. Puede tardar un par de días en verificarse. Después, compruébalo aquí.
- Crear la lista y el pop-up que la llena. Sin pop-up no hay lista, y sin lista no hay flows. Lo tienes en la guía del pop-up y la bienvenida.
- Montar el primer flow: la bienvenida. Es por donde pasa todo el mundo.
Y antes de encender nada, mándate los emails a ti y míralos en el móvil, que es donde los va a leer casi todo el mundo.
Cuándo toca
Después de la web y antes del tráfico. Primero una tienda bien hecha, luego Klaviyo con sus flows y solo entonces traer gente. Si traes gente antes de tener esto, la dejas escapar.
Si quieres ver todos los flows juntos y cómo encajan, están dibujados en el mapa de flows.
Preguntas frecuentes
¿Klaviyo es gratis?
Para empezar, sí: tiene un plan gratuito para una lista pequeña. Cuando la lista crece, pagas según los contactos que tengas suscritos. Los límites y los precios de ahora, míralos en la web de Klaviyo.
¿Para qué sirve Klaviyo en una tienda online?
Para volver a escribir a quien entra y no compra: guarda su email y le manda emails automáticos según lo que hace, además de las campañas que mandas tú.
¿Qué monto primero en Klaviyo?
El pop-up y el flow de bienvenida. Después, el de carrito y checkout abandonados. Las campañas, más adelante.