Para vender por internet lo que haces a mano necesitas tres cosas: un producto que ya se haya vendido en persona, una tienda que transmita por la pantalla lo que tú transmites en la parada, y una forma de volver a hablar con quien entra y no compra. El producto ya lo tienes. Lo demás se monta.
Lo que cambia respecto a la feria
En la feria vende el trato. Estás tú, explicas, contestas, la gente toca el producto. En internet el cliente ya no trata contigo: trata con una web. Tu trabajo es que ese trato se perciba igual a través de la pantalla.
Y hay otra diferencia, esta a tu favor. En la feria, quien pasa, mira y se va, se ha ido. No sabes quién era. En internet, si te deja su email, puedes volver a escribirle.
Lo que ya tienes a favor
- Un producto que se vende. Si ya te lo han comprado en persona, la parte más difícil está hecha.
- Una historia. Quién eres y por qué haces lo que haces. En una tienda online, eso es lo que conecta.
- Fotos reales. Tu taller, tus manos, el proceso.
- Las preguntas de tus clientes. Todo lo que te preguntan en la parada son las dudas que tiene que contestar tu web. Apúntalas.
Lo que tienes que montar
- La tienda. Con una ficha que haga el trabajo que haces tú en la parada: enseñar, explicar y contestar. Qué lleva una ficha que vende.
- El email. Un pop-up que recoja el email de quien entra y unos emails automáticos que le escriban por ti. Empieza por la bienvenida.
- Tus números. Saber qué te queda de cada pedido cuando hay que pagar caja y envío. La cuenta se hace aquí.
El orden completo está en crear una tienda online paso a paso.
Cómo fue en mi caso
Yo vengo de ahí: ferias con quemadores de madera para palo santo, fines de semana enteros para vender uno o dos. De la parada me llevé casi todo lo que sé de vender. La gente compra lo que se puede imaginar en su casa. Y si le escuchas, el cliente te dice qué quiere.
Lo que no me gustaba era no decidir yo: el tiempo, el sitio que te tocaba, un organizador que no te conoce.
La primera web llegó después de un año de ferias. «Era una mierda. Pero vendió.» Durante mucho tiempo hicimos las dos cosas, vender online y montar la parada, porque la tienda no daba para dejar las ferias. Hoy llevamos más de dos años sin hacer ferias y funcionando totalmente online, de forma constante.
No te lo cuento como promesa. Te lo cuento para que sepas que el salto no es de un día, y que mientras tanto las dos cosas conviven. La historia, en orden.
Preguntas frecuentes
¿Se puede vivir de vender cosas hechas a mano por internet?
Hay quien lo hace, y yo soy uno. Pero no te puedo prometer cuánto vas a vender tú: depende de tu producto, de tu mercado y del trabajo que le pongas.
¿Dejo las ferias cuando abra la tienda online?
No hace falta. En mi caso convivieron mucho tiempo: vendíamos online y seguíamos montando la parada, hasta que la tienda dio para dejarla.
¿Por dónde empiezo si solo vendo por Instagram o en ferias?
Por tener claro qué producto es el que mejor se vende y apuntar lo que te preguntan los clientes. Si quieres, mándame tu Instagram y te digo qué veo.